La Reumatología es la especialidad médica que se encarga de prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades musculoesqueléticas  y autoinmunes sistémicas. Se trata de una de las especialidades que más avances en diagnóstico y tratamiento ha experimentado en los últimos años.

Existen más de 200 enfermedades reumáticas y pueden afectar a cualquier rango de edad, desde niños hasta ancianos. En su conjunto, estas patologías afectan a uno de cada cuatro adultos en España. Son la segunda causa de consulta, tras las infecciones respiratorias agudas, en Atención Primaria y la primera causa de incapacidad en nuestro medio. Además, las enfermedades del aparato locomotor son las que más deterioran la calidad de vida de las personas, por encima de las enfermedades de pulmón y corazón.

Las enfermedades musculoesqueléticas afectan a huesos, músculos y articulaciones, así como a los tejidos que los rodean, pudiendo producir dolor, inflamación, rigidez, limitación de movimiento y deformidad. Por otra parte, las enfermedades autoinmunes sistémicas, como el lupus, el síndrome de Sjögren, la esclerodermia o la dermatomiositis, pueden afectar a cualquier órgano del cuerpo, como los riñones, el pulmón, la piel, el corazón o el cerebro.

Estas enfermedades suelen ser crónicas, por lo que precisan de seguimiento por el reumatólogo a lo largo de toda la vida.

El estudio EPISER, realizado por la Sociedad Española de Reumatología en el año 2000, ha demostrado que las enfermedades reumáticas son muy frecuentes en España, tal y como se puede ver en la siguiente tabla.

FRECUENCIA MEDIA VARONES MUJERES
LUMBALGIA 14.8 % 11.3 % 17.8 %
ARTRITIS REUMATOIDE 0.5 % 0.2 % 0.8 %
ARTROSIS DE RODILLA 10.2 % 5.7 % 14.0 %
ARTROSIS DE MANOS 6.2 % 2.3 % 9.5 %
FIBROMIALGIA 2.3 % 0.2 % 4.2 %
OSTEOPOROSIS 10.5 % 4.2% 12.7 %

 


Desmontando mitos

  1. “Si te duelen los huesos, puede ser reuma”. Falso, el reuma como tal no existe, en realidad lo que existe son más de 200 enfermedades reumáticas distintas que pueden afectar a zonas concretas del cuerpo.
  2. “Las enfermedades reumáticas aparecen en personas mayores”. Falso. Pueden aparecer a cualquier edad, de hecho, las enfermedades englobadas en el grupo de artritis idiopática juvenil afectan a uno de cada 1.000 niños y la artritis reumatoide es más característica en mujeres que tienen alrededor de 40 años.
  3. “Todas las enfermedades autoinmunes sistémicas son enfermedades raras”. Es cierto que cuando se estudian de forma individual, exceptuando la artritis reumatoide y el síndrome de Sjögren, son raras. Pero, según la Asociación Americana de Enfermedades Relacionadas Autoinmunes (AARDA) en su conjunto afectan a cerca de 50 millones de personas en el mundo.
  4. “Son enfermedades inevitables, no se pueden prevenir”. Algunas enfermedades reumáticas, como la osteoporosis y la gota, sí que se pueden prevenir teniendo hábitos de vida saludables. Por ejemplo, hacer ejercicio físico fortalece la musculatura y favorece la movilidad. No fumar también es beneficioso en estos casos, ya que se ha demostrado científicamente que el tabaco empeora las enfermedades reumáticas inflamatorias y favorece la aparición de artritis reumatoide y osteoporosis.
  5. “Cuando hace frío las personas que tienen enfermedades reumáticas lo pasan peor”. Es cierto que con los cambios de tiempo hay un cambio de presión atmosférica que puede afectar a las articulaciones y sentir más dolor, pero no es una cuestión de frío. De hecho, las enfermedades reumáticas están presentes en todo el mundo, independientemente del clima.

 


¿Cuáles son las enfermedades que afectan a este aparato locomotor?

Existen muchas clasificaciones de los padecimientos reumáticos. La más sencilla, desde el punto de vista de salud pública, los clasifica en cinco grandes grupos:

  1. ARTRITIS: El término artritis se refiere a la afectación directa de las articulaciones, las cuales se hinchan, duelen y pierden su movilidad. Pueden ser transitorias o crónicas. La artritis puede ser una enfermedad como tal, como es el caso de la artritis reumatoide, la artritis gotosa, la espondilitis anquilosante, la artritis psoríasica, la artritis idiopática juvenil y otras espondiloartropatías. O también, constituye un síntoma de otras enfermedades reumáticas como en el caso del Lupus Eritematoso Sistémico.
  2. ARTROSIS: En este grupo de enfermedades, el daño inicial asienta en el cartílago articular que se degenera progresivamente y con ello la articulación duele, se deforma y pierde su movilidad. La artrosis puede ser primaria (la más frecuente y de causa desconocida) o secundaria a otras enfermedades.
  3. DOLOR LUMBAR: En la mayor parte de los casos, es de origen desconocido, pero en ocasiones su causa radica en una hernia discal, un conducto lumbar estrecho, o en anomalías estáticas de la columna vertebral.
  4. OSTEOPOROSIS Y ENFERMEDADES PRIMARIAS DEL HUESO: La osteoporosis es una enfermedad en la que la falta de resistencia ósea conduce a la aparición de fracturas. Es una auténtica epidemia en el mundo occidental debido al envejecimiento progresivo de la población.
  5. REUMATISMOS DE PARTES BLANDAS: Engloba las enfermedades de los tendones (tendinitis), bolsas serosas (bursitis), músculos (miopatías), e incluso del sistema nervioso periférico, como los síndromes de atrapamiento nervioso.
  6. ENFERMEDADES AUTOINMUNES Y SISTÉMICAS: Engloba un conjunto de enfermedades cuya base principal es la alteración del sistema inmunológico, el cual produce anticuerpos (autoanticuerpos) frente al propio organismo, es decir, una alteración de la inmunidad en la que lo propio se reconoce como extraño. Estas enfermedades se llaman sistémicas, porque generalmente afecta a diferentes órganos y sistemas (piel, pulmón, riñones, corazón, ojos…). Algunos ejemplos son: la esclerosis sistémica (también llamada esclerodermia), el lupus eritematoso sistémico, el síndrome de Sjögren, la polimiositis, la dermatomiositis o la enfermedad mixta del tejido conectivo.
  7. VASCULITIS: Las vasculitis son una entidad un tanto especial, en la que la afectación predominante es la inflamación a nivel de los vasos sanguíneos (arterias, arteriolas, venas, capilares). Dicha inflamación puede ser desencadenada también por la presencia de autoanticuerpos. La polimialgia reumática es la enfermedad más prevalente en este grupo.

 


Historia de la Reumatología

El término reumatismo fue introducido por Galeno en el siglo II después de Cristo. Proviene de la palabra “rheos” que significa “fluir” puesto que, en aquellos tiempos, se creía que el reumatismo aparecía por el flujo de un “humor” desde el cerebro hacia las articulaciones. Sin embargo, las enfermedades reumáticas son tan antiguas como el hombre, habiéndose encontrado restos arqueológicos humanos con estigmas óseos de diferentes procesos.

El nombre de la enfermedad gota deriva de un pensamiento que existía sobre que dicho humor goteaba en las articulaciones. Aunque la teoría de los humores desapareció hace ya mucho tiempo, la palabra reumatismo persiste hasta nuestros días, y ello ha creado no pocos equívocos. Para el profano en medicina, Cardiología significa la especialidad que se ocupa del corazón y Nefrología la que lo hace de las enfermedades del riñón. Pero, ¿de qué se ocupa la Reumatología? Muchas personas creen que reumatismo son esos dolores vagos e imprecisos, transitorios y que se relacionan con los cambios climáticos. Otros muchos piensan que artritis o artrosis, son enfermedades diferentes del reumatismo. Es decir, existe un grado importante de confusión respecto al objeto de la especialidad de Reumatología, y esta confusión alcanza con frecuencia a los propios profesionales de la medicina. Es, en este sentido, reveladora la anécdota de Seargent, un reumatólogo americano que escribió que “lo más difícil de su especialidad era explicarle a su madre cómo se ganaba la vida”.

Las enfermedades reumáticas son tan antiguas como la humanidad. La artrosis o la espondilitis anquilosante se han detectado en restos prehistóricos y en momias egipcias. La gota fue magistralmente descrita por Hipócrates en el siglo IV antes de Cristo. En los enterramientos de leproserías de la antigua Palestina, se han evidenciado numerosos esqueletos afectados de artritis psoriásica. No obstante, la Reumatología como especialidad moderna comienza en el siglo XX. Inicialmente la especialidad nace del tronco general de la Medicina Interna y por tanto se ocupó más de las enfermedades inflamatorias, como las artritis.

En la actualidad, el avance del conocimiento en las enfermedades musculo esqueléticas y autoinmunes sistémicas ha dado lugar, dentro de la Reumatología, a la superespecialización y la creación de clínicas monográficas, como las de enfermedades óseas metabólicas, las de conectivopatías, las de dolor de espalda o las de diagnóstico precoz de artritis.

Tampoco ha sido la misma la orientación que diferentes escuelas médicas han dado a la especialidad. La escuela anglosajona ha tenido generalmente un objetivo más centrado en las enfermedades articulares, especialmente las inflamatorias, mientras que la escuela francesa es tradicionalmente más de conjunto incluyendo también, como parte esencial de la especialidad, la artrosis, los reumatismos de partes blandas, el dolor lumbar, la osteoporosis y las enfermedades óseas.

En los albores de su nacimiento la Reumatología poseía escasos recursos diagnósticos y terapias que no siempre resultaban eficientes. Todo ello ha sufrido un brusco cambio en los últimos años y actualmente, gracias a la investigación, se dispone de sofisticadas técnicas de laboratorio y de imagen que permiten diagnósticos antes impensables, así como tratamientos cada vez más resolutivos. El arsenal de técnicas específicas de la especialidad se ha ido también incrementando de una forma notable y son mayoría los servicios de Reumatología donde se realizan ecografías, artroscopias, o técnicas intervencionistas para el dolor.

La Reumatología, por tanto, como la propia medicina, tiene un devenir dinámico, siguiendo las transformaciones que han sufrido la sociedad y las patologías que la afectan.

En los primeros años del siglo pasado abundaban las enfermedades infecciosas que ahora han perdido protagonismo. Sin embargo, el envejecimiento social actual hace enfermedades reumáticas como la artrosis o la osteoporosis  sean más prevalentes. Asimismo, nuevos procesos infecciosos han hecho su aparición, como las infecciones por virus B y C o por VIH, y nuevas entidades están aumentando su importancia en las sociedades desarrolladas, como la fibromialgia y el dolor crónico. A todas ellas, la Reumatología tiene la obligación de responder, en aras de mantener la excelencia profesional y la mejor asistencia a los enfermos del aparato locomotor.