Hoy, 18 de marzo, se celebra el Día Mundial de las enfermedades reumáticas en la infancia y la juventud.

Las enfermedades reumáticas no son exclusivas de las personas mayores. En España se estima que entre 8.000 y 10.000 menores conviven con alguna de estas patologías, con una prevalencia aproximada de 1 caso por cada 1.000 niños/as. “Estos datos demuestran que sigue habiendo una percepción errónea sobre este tema contribuyendo a que el diagnóstico se retrase en muchos casos, pudiendo superar los seis meses desde la aparición de los primeros síntomas, un periodo que puede favorecer la progresión de la enfermedad y la aparición de daño articular si no se inicia el tratamiento de forma temprana”, según advierte la Dra. Olaia Berritzbeitia, reumatóloga del Hospital Universitario de Basurto.

Con motivo del ‘Día Mundial de las Enfermedades Reumáticas en la Infancia y la Adolescencia’, que se celebra mañana, 18 de marzo, desde la Sociedad Española de Reumatología se ha lanzado de nuevo una campaña de sensibilización en medios digitales que se puede seguir con los hashtags: #NoEsSoloCosaDeMayores y #ReumaKids, para concienciar sobre estas patologías que también afectan a menores. “La idea de que el ‘reuma’ es una enfermedad exclusiva de personas mayores sigue estando muy extendida, lo que puede hacer que algunos síntomas pasen desapercibidos durante meses”, explica la doctora Berritzbeitia, quien resalta la importancia de identificar de forma precoz signos como inflamación persistente en las articulaciones, cojera, rigidez por las mañanas o cansancio excesivo es fundamental para iniciar el tratamiento cuanto antes.

Gracias a los avances en el diagnóstico y el tratamiento, muchos pacientes en edad infantil con enfermedades reumáticas pueden llevar una vida prácticamente normal si la enfermedad se detecta y se trata de forma precoz. “En los últimos años hemos mejorado mucho el abordaje de estas patologías. Avances en los tratamientos a través de terapias biológicas y fármacos dirigidos, han permitido controlar mejor la inflamación y reducir el riesgo de daño articular”, puntualiza.

Seguimiento y correcta transición a la edad adulta

No obstante, -añade- estas enfermedades suelen tener carácter crónico. Se estima que entre el 40% y el 50% de los pacientes diagnosticados en la infancia pueden necesitar seguimiento o tratamiento en la edad adulta.

En este sentido, subraya la importancia de las consultas de transición, un proceso planificado que facilita el paso de los pacientes desde las Unidades de Reumatología Pediátrica a las consultas de Reumatología de adultos. “El objetivo es que los adolescentes adquieran progresivamente autonomía en el manejo de su enfermedad y que el cambio de especialistas se realice de forma coordinada, evitando interrupciones en la atención”, destaca la doctora Berritzbeitia.

Desde la Sociedad Española de Reumatología se insiste en la necesidad de aumentar la concienciación social, mejorar la detección precoz y reforzar los recursos especializados para garantizar una atención adecuada en la infancia y adolescencia. En este sentido, junto con Javirroyo, se desarrolló un libro de viñetas, bajo el título “De la infancia a la edad adulta: consulta de transición en las enfermedades reumáticas’, en el que “se dan claves y consejos a los adolescentes para enfrentarse con las mejores herramientas posibles e información adecuada a esta difícil etapa, llena de cambios”, recuerda la especialista.