Qué es

Es un trastorno provocado por diferentes causas (es frecuente tras un golpe o una fractura) y que se caracteriza por un dolor regional (sólo duele una zona del cuerpo como una mano, un pie o toda una extremidad), difuso, continuo y persistente, como una quemazón, que empeora al mover la extremidad y que suele acompañarse de hinchazón de toda la región dolorosa y de alteraciones de la temperatura y de la coloración de la piel.

Prevalencia

Puede aparecer a cualquier edad; así puede diagnosticarse una distrofia simpático refleja en un niño o en una persona anciana. Lo más frecuente es su aparición en las edades medias de la vida, entre la cuarta y la sexta década. Afecta por igual tanto a las mujeres como a los varones.

Síntomas

El dolor es el síntoma principal y suele acompañarse de hinchazón de toda la zona dolorosa. Este dolor es de unas características propias de lo que se conoce como dolor neuropático; es habitual la presencia de calambres, de hiperalgesia (aumento de la sensibilidad frente al dolor) y de alodínia (pequeños estímulos como el tacto leve o el roce de la ropa provocan un gran dolor). También es común la hiperpatía, es decir que el paciente sienta una reacción dolorosa exagerada frente a un estímulo que se repite o se mantiene. Es frecuente la alteración de la sensibilidad de la piel, con zonas más sensibles al tacto o zonas donde se pierde sensibilidad.

El dolor en la distrofia simpático refleja es continuo, de moderada o gran intensidad y se acompaña de cambios de la coloración y la temperatura de la piel, que a veces puede estar enrojecida y caliente (fase inicial) o en otras violácea y fría (fase tardía). En algunos casos se aprecia un aumento de la sudoración en la zona del dolor.

En la fase inicial de la distrofia simpático refleja el paciente presenta dolor intenso, hinchazón y dilatación de los vasos sanguíneos y en la fase más tardía pueden aparecer alteraciones de la piel, como una pérdida del vello, la atrofia de la piel o alteraciones de las uñas, que pueden volverse quebradizas. La duración de estas dos fases y de la totalidad del proceso es muy variable, aunque habitualmente el dolor suele durar varios meses.

Diagnóstico

El diagnóstico puede resultar difícil, ya que no existe ninguna prueba específica para confirmar que un paciente tiene o no esta enfermedad. Además de la exploración física y de los síntomas y molestias que explica el paciente, existen una serie de pruebas que ayudan al reumatólogo a realizar un diagnóstico correcto.

Más información

Dossier informativo sobre la distrofia refleja