Autora: María

Artritis Idiopática Juvenil

ASPANIJER (Asociación de Padres de Niños y Jóvenes con Enfermedades Reumáticas de la Comunidad valenciana)

 

Todo empieza un día que había ido a la playa y me salieron unas manchas por todo el cuerpo. Los médicos decían que no era nada, una simple urticaria, pero al final fue derivando hasta una artritis idiopática crónica sistémica juvenil , un tipo de artritis que afecta a todo el sistema, tenía 10 años.

Desde que nací tuve una operación de corazón pendiente, hasta que a los 14 años ya no podían retrasarlo más. A la semana de haberme operado me dieron el alta y me fui a casa. Durante unos días estuve haciendo reposo, pero un día todo dio un giro. Estaba con una amiga y empecé a encontrarme mal, no sabía lo que me pasaba, así que le dije a mi amiga que llamara a mi madre, ella al verme enseguida llamó al SAMU, ya que veía que no podía ni moverme ni hablar.

Me llevaron a la Plana pero no había neurólogo de urgencia, así que me llevaron al Hospital General de Castellón, allí dijeron que era una embolia. Como estaba recién operada decidieron trasladarme a la Fe para que me vieran los médicos que me trataban. Les dijeron a mis padres que seguramente no sobreviviría, pero nunca hay que perder la esperanza.

Al cabo de dos meses de pruebas y pruebas volví a casa con pronóstico grave, paralizada de un lado y completamente muda, el diagnóstico fue un infarto cerebral por disección de carótida y una vasculitis provocada por la artritis.

Por suerte pude empezar la rehabilitación enseguida y durante 6 años largos y duros, puedo decir que estoy muy recuperada y puedo hacer una vida completamente normal dentro de mis limitaciones, puedo caminar, hablar, bailar y muchas cosas más. Gracias al apoyo que he tenido, pero sobre todo al esfuerzo y las ganas de vivir que yo tenía.

 

María Hernández Porras

 

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